Proteger una empresa no consiste en asegurarte de una catástrofe en tu negocio, sino que es también una estrategia importante para garantizar la estabilidad de la marca. Un imprevisto, como puede ser un incendio, una reclamación legal o un ciberataque, puede poner en peligro el trabajo de años de esfuerzo y dedicación. Para evitar cualquier tipo de sorpresas, el poder contar con una cobertura de seguros para empresas adecuada va a marcar la diferencia.
Dependiendo del sector en el que estés trabajando, algunos seguros son claves para operar legalmente, mientras que otros, aunque no sean de usos obligatorios, ofrecen una protección que puede salvar a una empresa en momentos de urgencia.
Hay diferentes coberturas que toda empresa debe contratar para cumplir con la legislación vigente y evitar así las posibles sanciones.
No todas las situaciones están contempladas en los seguros obligatorios, y aquí es donde entran las coberturas adicionales que pueden ser cruciales para la continuidad del negocio.
El seguro de interrupción de negocio es un buen ejemplo. Vamos a poner otro ejemplo. Imagina por un momento una panadería que sufre un incendio y no puede vender durante un mes por los destrozos causados. Este seguro cubre la pérdida de ingresos y permite mantener los gastos fijos mientras se retoma la actividad. ¿Te imaginas que el negocio no llegase a contar con este tipo de seguro? Lo más probable es que terminaría cerrando.
Cada negocio es un mundo aparte, por lo que las coberturas deben adaptarse a su actividad y a los riesgos específicos que enfrenta. Ahora, repasamos algunas de las más destacadas.
Los errores ocurren siempre, y cuando afectan a terceros, pueden derivar en grandes indemnizaciones. Para ponerte en situación. Un arquitecto que comete un fallo en el diseño de un edificio, una clínica que enfrenta una reclamación por negligencia o una empresa de eventos cuyo montaje causa daños en un recinto pueden encontrar en el seguro de responsabilidad civil un escudo financiero ante estos imprevistos.
Los bienes materiales son una parte pilar en la mayoría de los negocios. Su pérdida o daño puede significar meses de recuperación. Aquí destacamos dos tipos de seguros:
Cuando un negocio se ve obligado a frenar su actividad, los costes no paran y van siguiendo su curso natural. Sin una cobertura adecuada, la empresa puede quedarse sin recursos para salir adelante. Para evitar esto, existen dos tipos de seguros para las empresas.
Cada empresa tiene una serie de necesidades distintas. Por ejemplo, un estudio de arquitectura, una tienda de moda y una empresa de transporte tienen sus riesgos pero de una manera distinta, y la clave está en analizar cada caso de manera personalizada para contratar la protección más adecuada.
En Aragonés & Cemborain estamos a tu lado para asesorarte y ayudarte a encontrar el seguro que mejor encaje con tu negocio.
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